Vídeo con el seminario impartido por Leonardo Trasande, pediatra e investigador del Hospital Universitario Langone en Nueva York (NYU Langone Health). Ha publicado recientemente el libro de divulgación científica Sicker, Fatter, Poorer (Houghton Mifflin Harcourt, 2019), en el que señala el gran problema de los disruptores endocrinos presentes en el medio ambiente, sus efectos en la vida cotidiana y qué opciones existen para disminuir la exposición a estos contaminantes. El vídeo ha sido grabado y editado mediante el Plan Divulga de la Universidad Miguel Hernández.

Durante los últimos cuarenta años se ha incrementado exponencialmente la evidencia de que múltiples sustancias químicas industriales pueden inducir efectos adversos para la salud de los niños, en relación con la disfunción endocrina. Estos efectos han sido descritos de manera detallada en informes de la Sociedad de Endocrinología, la OMS, el Programa del Medio Ambiente de las Naciones Unidas y la Academia Americana de Pediatría (AAP). Aunque la interpretación de los datos medioambientales es limitada, las enfermedades relacionadas con el sistema endocrino se han incrementado al mismo tiempo que el uso generalizado de ciertos compuestos químicos sintéticos. Las enfermedades relacionadas incluyen el hipotiroidismo congénito, trastornos del desarrollo neurológico, obesidad, diabetes, hipospadias y el cáncer testicular. La disminución de la edad de inicio de la pubertad es una preocupación importante para las niñas debido a la asociación conocida con el cáncer de mama.

Los datos disponibles muestran que el costo de las enfermedades y disfunciones asociadas con los EDC (Endocrine Disrupting Chemicals) es de al menos 163 mil millones de euros / año en Europa, y de $ 340 mil millones/año en los Estados Unidos. Se consideran estimaciones, extremadamente conservadoras por las siguientes razones:

• Los datos que cumplían con los rigurosos requisitos de la metodología de la OMS estaban disponibles para menos del 5% de los EDC.

• El costo de muchos resultados probables (por ejemplo, el cáncer de mama) no se consideró porque la cantidad de datos era insuficiente.

• Las cifras económicas no consideran todos los costos asociados con estas afecciones crónicas debido a las exposiciones que se examinaron (como el sufrimiento y el dolor humanos).

Esta presentación explicará oportunidades para prevención individual, así como intervenciones y cambios en la fabricación de materiales y productos, desde la política pública. Los beneficios
económicos que se obtendrían con alternativas más seguras podrían, incluso, superar a los actuales.

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